Martes , 24 octubre 2017
Audi S5, el triunfo de la racionalidad deportiva • Hercos Parayas

Audi S5, el triunfo de la racionalidad deportiva • Hercos Parayas

Una vez más Audi ha dado con la fórmula secreta: acercar la excentricidad de un capricho a la racionalidad de una decisión bien meditada. 

Desde su salida al mercado, el Audi A5 ha levantado pasiones por su estilizado perfil, su rotunda parrilla monobloque, y la dinámica línea de cintura que se va elevando para terminar en una deportiva zaga que lo caracteriza como un coupé puro.  Características que se perpetúan en esta versión S, haciendo de ella un bello deportivo con el que poder pasar desapercibido salvo por las miradas cómplices que nos dedicarán esa minoría que sabe percibir el aura de un coche como el que tenemos entre manos.

Y es que el S5 coupé, si no ha decidido pasar a la acción, apenas se distingue de sus hermanos menos deportistas por un esbozo de sonrisa, una leve y pícara mueca que esconde, a duras penas, su carácter.

Un frontal con tomas de aire más adecuadas, las taloneras y espejos plata mate de rigor, y sobre todo una parte trasera coronada por un difusor por el que asoman cuatro ovalados tubos de escape, son las pistas que nos llevarán a descubrir que este A5, tan bonito como el resto, esconde algo más.

Y si bien el exterior no se muestra en absoluto estridente, el interior no podía ser menos. No importa en qué plaza nos acomodemos, todo se corresponde con una berlina premium ampliamente equipada, los detalles y la ergonomía están cuidados al máximo. Sin embargo, el espíritu deportivo de esta versión S puede disimularse, pero resulta imposible de esconder; los asientos semibacquets sujetan a la perfección, el volante tiene el diámetro justo, siendo achatado por su parte inferior y dejando asomar tímidamente las levas de su cambio secuencial al más puro estilo racing.

Aunque todo a nuestro alrededor nos indica confort, ergonomía, y lujo, nada nos impedirá agarrár con fuerza el volante y dejarnos llevar por la pasión acomodados en nuestro cockpit.

Tal y como indicábamos, nos encontramos ante un coupé deportivo de altas prestaciones y ante todo lo contrario, en el mismo vehículo, y el corazón del nuevo S5 V6t hace prevalecer esta máxima. Si la versión anterior de este modelo, llegado al mercado en 2008, montaba un musculoso motor V8 atmosférico de 4.2 litros, ahora tenemos enfrente la evolución del concepto del downsizing, siendo el alma mater de esta creación un seis cilindros en V de tres litros sobrealimentado por compresor volumétrico. Audi aparece dispuesta a demostrarnos que, en ocasiones y con su varita mágica, menos es más.

Con una potencia de 333 caballos, no sólo contamos con 440 Nm de par, sino que lo hacemos prácticamente a su máxima capacidad en un rango de revoluciones que abarca desde apenas pasadas las 2000 hasta rozar las 6000 revoluciones por minuto. Esta forma de curva de par, y el carácter de su alimentación por compresor mecánico, nos proporciona una capacidad de respuesta espontánea, suave y lineal, que vuelve a recordarnos la deliciosa ambigüedad de este modelo.

El leitmotive de Audi es “A la vanguardia de la técnica”, haciendo clara referencia al espíritu innovador de la marca, inspirador de nuevos conceptos y soluciones tecnológicas en el campo del confort y la deportividad, e integrando a partir de ahora en la ecuación el concepto claro de eficiencia. Y es que consumiendo un 20 por ciento menos de combustible que su antecesor, el tres litros de seis cilindros y tecnología TFSI no es una apuesta de la marca, sino un probado propulsor del que ya disfrutan los poseedores del S4 y S5 cabrio y Sportback. Esto no es una cuestión de purismo, es la más estricta realidad y la evolución de una clara tendencia en la movilidad del futuro. Las tornas, como vemos, cambian, y quién no querría un más por menos.

La conducción ofrece todo lo que uno puede desear. Este discreto lobo cuenta con todo un catálogo tecnológico de gadgets al servicio de nuestras decisiones. A nuestra admirada tracción Quattro se le une en esta ocasión el diferencial central autoblocante y la distribución selectiva de par motor, transmitiéndose la potencia a la carretera siempre de la manera que nos permita su mejor control. Notar como un coche con tracción total redondea una curva interpretando perfectamente nuestras necesidades, al enviar hasta un 85 por ciento del par al eje trasero, nos dejará la sonrisa que produce ser conscientes de haber adquirido algo realmente excepcional. Y es que este nuevo S5 es terroríficamente fácil de conducir rápido. Con la ayuda de la rápida transmisión S-tronic de doble embrague, los cambios se ejecutan de forma eficiente, y sus siete relaciones nos permiten un escalonamiento óptimo tanto de cara a exprimir el motor como para desahogarlo, según nuestro estado de ánimo, y es que este coche ofrece todo.

En cuanto a la dirección, Audi nos ofrece un sistema electromecánico, el mismo que usan las berlinas A6 y el A7, calibrado de manera que mantiene la sensación de estar conectados a la carretera, como ocurriría en un mecanismo tradicional. Adquiriendo el sistema dinámica de dirección, que varía el ratio de la misma en función de la velocidad, obtenemos el asistente de mantenimiento de carril, que mediante diversas configuraciones llegará incluso a incidir sobre la dirección girando las ruedas si detectase un desvío en nuestra trayectoria.

Pero si hay algo en este nuevo S5 que merece la pena adquirir, incrementando exponencialmente el concepto de “coche para todo” al que hemos hecho referencia en esta prueba, es el sistema Audi Drive Select, un sistema que nos permitirá dejar hueco en el garaje para otros caprichos, ya que no necesitaremos más coche que nuestro S5. Eficiente, dinámico, confort, auto, individual… cada programa elegido modifica parámetros como el cambio, la suspensión, el tacto de la dirección, la entrega de potencia del motor, o el mismísimo tarado del diferencial.

En cuanto al precio, es bueno, pero contando con que Audi siempre tiene juguetes, extras y tecnología a raudales para elegir y personalizar un poco más el coche, resulta imposible hablar de un precio base, ya que cada propietario deberá decidir hasta donde quiere llegar. En cualquier caso, pocos coches se nos ocurren que, por este precio, aúnen estos grados de deportividad, lujo y soluciones técnicas, lo que le convierte como hemos dicho en una gran decisión, tomada con el corazón, pero sin perder la cabeza.

 ESCUELA CÁNTABRA DE CONDUCCIÓN

El motor 6 cilindros turbo de 333 CV ofrece potencia en todos los regímenes, acelerando en tan solo 4,9 segundos el 0 a 100 km/h. A nivel de eficiencia se ha hecho un gran desarrollo tecnológico logrando ahorrar su consumo respecto a la versión V8 anterior. Su entrega de potencia es constante en todos los regímenes, contando además con un excelente equilibrio entre la caja de cambios de siete velocidades y el motor, lo que le convierte en un vehículo de excelente comportamiento dinámico.

El bastidor de este coche quizás sea uno de sus puntos más fuertes gracias en parte a su distancia entre ejes. La calibración de la dirección y la suspensión hacen que en cualquier tipo de terreno, bien sea autopista o carretera de montaña, se desenvuelva a la perfección. Destaco también el tacto y grosor del volante que transmite sensaciones deportivas nada más cogerlo, ofreciendo una dirección muy precisa que se endurece a medida que aumentas la velocidad, incluso la tecnología va más lejos en Audi y tiene un novedoso sistema de advertencia de cambio de carril que llega a corregirte la dirección.

 

Scroll To Top